Un nuevo rebaño de ovejas se incorpora a la Dehesa Boyal de Sanse como medida preventiva contra incendios

Los animales realizarán labores de pastoreo continuo para eliminar el matorral sec

El espacio natural de la Dehesa Boyal cuenta oficialmente con la incorporación de un nuevo rebaño de ovejas. Esta medida se ha puesto en marcha con el objetivo principal y directo de luchar contra los incendios forestales, utilizando el comportamiento natural de estos animales como una herramienta de protección para el entorno verde del municipio.

La función de este ganado se basa en la reducción de las biomasas combustibles que se encuentran en el suelo de la dehesa. Al alimentarse de forma cotidiana, las ovejas consumen los pastos existentes y los arbustos de pequeño tamaño, lo que disminuye drásticamente la cantidad de material seco acumulado en la superficie. Al retirar esta vegetación, se consigue eliminar el combustible fino que puede arder con gran facilidad ante cualquier chispa o fuente de calor.

Continuidad y acceso a terrenos complejos

La utilización de este rebaño aporta ventajas operativas muy específicas si se compara con los métodos de limpieza tradicionales. A diferencia de las labores de desbroce mecánico, que consisten en intervenciones puntuales y aisladas en el tiempo, las ovejas ejecutan un trabajo completamente continuo debido a que desempeñan esta labor de limpieza de manera ininterrumpida mientras pastan a lo largo de las jornadas.

Asimismo, el factor geográfico es otro de los puntos clave de este sistema de prevención. Existen laderas con desniveles pronunciados, caminos especialmente estrechos o zonas de vegetación densa donde la introducción de maquinaria pesada resulta muy complicada desde el punto de vista técnico o económicamente muy costosa. Las ovejas, por el contrario, disponen de la movilidad necesaria para entrar en estos puntos críticos de difícil acceso sin generar complicaciones logísticas.

A través de este movimiento estratégico por el terreno, el pastoreo controlado va dejando a su paso franjas específicas con una cantidad de vegetación visiblemente reducida. El mantenimiento de estas áreas con un nivel bajo de matorral es fundamental para la seguridad de la zona, ya que actúa como una barrera que dificulta que un hipotético fuego pueda avanzar con rapidez por la superficie de la dehesa.