El único trashumante de ovejas de la Alpujarra regresa desde la Costa granadina a Sierra Nevada

Jorge Gallegos, al igual que lo hicieron sus ancestros, practica la trashumancia todos los años para alejar del frío invierno sus 1.200 cabezas de ganado

Jorge Gallegos con su rebaño en Órgiva

Jorge Gallegos con su rebaño en Órgiva. (Rafael Vílchez)

Rafael Vílchez

La Alpujarra en otros tiempos tuvo muchos pastores y ganaderos que practicaron la trashumancia desde las altas cumbres de Sierra Nevada hasta las costas granadina, almeriense y malagueña. Algunos trasponían también a la zona de Córdoba cuando se acercaba el invierno. En La Alpujarra sigue realizando la trashumancia Jorge Gallegos González, de Bubión. El oficio de pastor es muy sacrificado, implicando largas horas, dedicación total, soledad, y la carga de guiar y proteger a un rebaño vulnerable, enfrentando desafíos físicos como el clima y emocionales como la duda y la responsabilidad, aunque se compense con la gratificación de amar la naturaleza y los animales.

Jorge Gallegos, de 24 años de edad, hijo y nieto de pastores (a su abuelo le llamaban ‘El Platilla), empezó a pastorear con su progenitor, Gabriel, a los 14 años de edad. Su padre y varios amigos ganaderos le ayudan en la larga caminata de ida y vuelta desde la zona de La Herradura hasta el Barranco de Poqueira. Después marchará a las altas cumbres de Sierra Nevada. Su rebaño supera las 1.200 ovejas que producen unos 1.500 corderos.

Este pastor cuenta con 14 carneros para cubrir las ovejas. También dispone de 8 perros pastores y guardianes. El trayecto, de unos 100 kilómetros, lo está realizado la familia Gallegos en seis etapas. El profesor de Geografía Humana de la Universidad de Granada, José Luis Serrano, acompañado por varios compañeros del Departamento de Historia Medieval y del Departamento de Antropología, están acompañando a Jorge Gallegos porque les interesa la antropología, la geografía, la historia de la trashumancia y la vida de este pastor.

Acompañantes

A Jorge Gallegos le encanta su oficio y mantener las tradiciones pastoriles. En la trashumancia lo acompañan varias personas, un mulo con víveres, un caballo y varios vehículos. Un dispositivo de Tráfico lo acompaña en varios trayectos. Durante cuatro meses las ovejas de Gallegos han disfrutado de pastos frescos y saludables en la zona de La Herradura. España cuenta con una red de vías pecuarias de miles de kilómetros (cañadas, cordeles) que aún se utilizan para estos traslados. Eventos como la Fiesta de la Trashumancia en Madrid visibilizan esta práctica, moviendo rebaños por el centro de la ciudad para concienciar sobre su importancia.