«No hablamos de un horario establecido y unas vacaciones, eso no existe», ha destacado la ganadera.
Pastoreo de ovejasYutaro Yamaguchi vía Getty Images
Almudena decidió dar un cambio radical a su vida hace trece años. La mujer, madre de tres hijos, optó por dejar un buen empleo en el País Vasco y trasladarse a un pueblo de Zamora, Argañín, para trabajar en el entorno rural.
En una entrevista en el medio de comunicación La Opinión de Zamora, Almudena ha explicado que «veníamos con la idea de abrir una casa rural, pero al final el camino te va llevando». Aunque no sabía «nada de nada» de ganado ovino, el tiempo (y el duro trabajo) han hecho que Almudena acabe siendo la propietaria de una explotación de 800 ovejas de raza castellana.
En concreto, la mujer pastorea con las ovejas los 365 días del año. Al respecto, Almudena ha subrayado que la ganadería extensiva «no es un oficio, no hablamos de un horario establecido y unas vacaciones, eso no existe. Entonces si piensas que es una manera de vivir, la cosa cambia. Y da igual que diluvie o lleguemos casi a cuarenta grados, esta es mi oficina».
Además, la ganadera ha destacado el riesgo que supone trabajar con animales. «Hay cosas que puedes emprender y si te equivocas rectificas y vas aprendiendo, pero en una explotación trabajas con seres vivos y si se te mueren es una pérdida grandísima», ha recordado.
En cuanto a la situación del sector, Almudena ha expresado que «vive un momento dulce, por suerte o por desgracia. ¿Por qué esta contradicción? pues porque si tenemos un buen precio es a costa de que la cabaña ganadera está desapareciendo. Entonces es bueno y es malo».
Igualmente, la mujer ha resaltado que la tecnología está siendo importante para que el sector ganadero evolucione. «Nosotros ahora estamos haciendo las cosas bien, focalizando bien la alimentación y el manejo; ahora con los GPS podemos controlar el rebaño y nos da un poco más de libertad para escaparte un día al teatro o a lo que quieras», ha detallado Almudena.





