Cuando pensamos en tonos pastel solemos asociarlos a suavidad…

Cuando pensamos en tonos pastel solemos asociarlos a suavidad, calma o delicadeza.
Pero detrás de esa apariencia ligera hay un universo de matices y contrastes que, bien combinados, pueden dar mucha personalidad a tus tejidos.

En dLana lo vemos cada día: el color no solo decora, también modula la textura y el volumen del punto.
Y la Rústica, con su estructura firme y su tono mate, permite que los pasteles se vean vivos, sin perder carácter.

Un truco para combinarlos:


Elige un color “ancla” (uno que tenga más peso o calidez, como el ocre o el coral) y rodéalo de tonos más fríos o neutros (como el verde agua o el crema).
El color ancla actúa como punto de apoyo visual y evita que el conjunto se vea “plano” o demasiado suave 

Voy a inspirarme con la rústica y hacer mi combinación

Tres combinaciones que nunca fallan:

  1. Coral + verde agua + miel: energía equilibrada, ideal para mantas o chales.
  2. Rosa pálido + gris perla + caramelo de violetas: efecto calmante, perfecto para prendas básicas.
  3. Azul cielo + mostaza + blanco roto: frescura con un toque moderno.


Los tonos pastel también cambian según la textura:

  • En punto liso, resaltan su pureza.
  • En relieves o trenzas, reflejan la luz y crean movimiento.
  • Y en ganchillo, ganan vida al combinarse en franjas o motivos pequeños.


La clave está en escuchar al hilo y al color al mismo tiempo.


Dejar que cada matiz dialogue con el punto, sin forzar el equilibrio.
Porque tejer, al final, también es aprender a mirar el color con las manos.

Descubre la paleta completa de Rústica en nuestra web y juega con tus propias combinaciones 
 

Con cariño,

El equipo dLana