Este mes se cierra la preinscripción en Gidari Artzain Eskola , pionera de la enseñanza de este oficio en Navarra y en septiembre será la selección y matrícula
RONCAL/ERRONKARI

El edificio del viejo colegio de Roncal alberga las aulas las aulas para las clases teóricas y la oficina de la nueva escuela. | FOTO: M.Z.E
Tras un largo proceso, el próximo 30 de octubre, Gidari Artzain Eskola, la escuela de pastoreo situada en el Valle de Roncal en el Pirineo navarro comenzará el curso. Es una escuela que nace en la búsqueda de una nueva generación de pastores y pastoras, ganaderos y ganaderas, con el objetivo principal de que no desaparezca el oficio. Para ello se propone formar con vocación profesional, y con este fin, formadores profesionales y ganaderos locales transmitirán su conocimiento adaptado a los tiempos para integrar a profesionales en el sector de la ganadería extensiva.
La idea surgió hace cuatro años como iniciativa de la comisión de Ganadería de la Junta del Valle de Roncal, con Eneko Eguiguren Ruiz en la presidencia de la institución. “Hacer una escuela de pastores estaba entre nuestros planes, pero teníamos otros frentes abiertos y la idea se quedó en un cajón. Creíamos que era necesario porque los ganaderos tenían una media de edad muy alta, la ganadería había descendido a números dramáticos en el valle, con todo lo que conlleva además, a nivel paisajístico y medioambiental. Desde la atalaya de la Junta veíamos la transformación del valle: de ser históricamente ganadero a vivir del sector turismo y servicios. El 80% de la actividad económica está basada en el turismo”.
Hace tres años, una vez finalizada su etapa de presidente, la Junta le propuso que se ocupara de ello y comenzó a sondear. Buscó contactos e información sobre formación y ayuda en otras escuelas con las que diseñó esta, y financiación. El departamento de Desarrollo Rural del Gobierno foral le abrió la puerta.
“El apoyo del departamento fue clave desde el principio. Cuando Eneko vino a contarnos el plan, ya en 2023, vimos claro que había que intervenir en la escuela y la integramos en una de las 12 acciones que contiene el programa Lurberri, para facilitar la incorporación juvenil al sector” . La apoyamos directamente.La escuela recibe 60.000 euros anuales y a su vez, el departamento ha destinado 150.000 euros al Ayuntamiento de Roncal para restaurar la casa de lo camineros como residencia de alumnado y profesorado que lo necesite. Consideramos que era un proyecto estratégico. Podría ser una fuente de la que salga gente que se instalara en el sector. Era un proyecto que salía del territorio y se desarrollaba en el Pirineo, que venía a sumar y a aportar un valor muy necesario”, argumenta el director general de Desarrollo Rural Rubén Goñi.
Llenar el vacío
La escuela navarra pionera toma modelo de las escuelas de pastores del eje pirenaico: Catalunya, cuenta con 18 promociones, Aragón, 5, País Vasco, Aranzazu en Oñate, con 30.
“Sin embargo, en Navarra no hay nada. Pasar la iniciativa a la administración creo que fue un caramelo, y que esta y las anteriores debían haber ejercido antes. Aquí hay formación reglada de muchos oficios, pero no con el pastoreo, ni a nivel territorial, ni nacional. En Francia, sí. Además, el sistema educativo es muy estricto, y los contenidos tiene que ser acorde a la realidad de cada territorio,que son distintas, tanto en el manejo de rebaños, como de razas autóctonas”, justifica Eguiguren.

El grado
El curso se desarrollará entre el 30 de octubre y el 25 de junio, con más de 700 horas de formación teórico-práctica, 400 horas teóricas, 50-60 horas de visitas educativas, más de 250 de prácticas en explotaciones ganaderas o en puerto. Un modelo adaptado a la realidad, con materias comunes con otras escuelas y otras, específicas. El grado formativo se compone de 9 módulos: Veterinaria Básica, Pastoreo etología y otras terapias, Mantenimiento de Instalaciones, Trashumancia y Comunales, Proyecto y Emprendimiento Ganadero, Transformación de Derivados Lácteos, Proceso de instalarse, La PAC, (subvenciones y requisitos) Herramientas emocionales, Habilidades sociales e Igualdad, Prácticas en Puerto y Explotaciones Ganaderas. Contará con docentes territoriales y también se harán contratos externos.
De 23 preinscripciones a finales de este mes, “solo una del valle”, lamenta el responsable. Previa selección, cursarán el grado 8 durante 8 meses de una formación intensiva, multifuncional. Aprenderán desde llevar una cuenta de explotación, cuestiones burocráticas, conocer los productos financieros, orientarse en el monte, hacer queso, desbrozar, utilizar una motosierra. Y cuando acaben, matiza “este grado formativo no les hace pastores. Ser pastor requiere de una puesta al día de años y años. Esto te proporciona un abanico de conocimiento, que puedes elegir por dónde tirar y aplicar esos conocimientos a diario”.
El curso cuesta 850 euros (formación y alojamiento) Si lo desarrollan satisfactoriamente, recibirán beca por la totalidad de Caja Rural.
“Hay que venir con un interés claro. Detrás de esto hay mucho esfuerzo, tanto humano como económico, por eso hay que venir con las ideas claras”, recalca. Añade que son estudios no homologados diploma avalado por el departamento de Desarrollo Rural que sirve para acogerse a las ayudas de primera instalación del Gobierno de Navarra. “Seguiremos trabajando para que sea un grado medio de FP en el futuro, o una enseñanza reglada más. Buscaremos la continuidad del respaldo político. Esa pata no la podemos perder”, asegura.
Además del departamento de Desarrollo Rural, los socios financiarios de la escuela son Junta del Valle de Roncal, aportación de capital los próximos cuatro años, patrocinio de la Comunidad de Bardenas Reales (el valle es congozante de Bardenas) y convenio con Acción Social de Caja Rural. Al proyecto le han dado entidad jurídica cinco socios: ganaderos, pastores y el propio Eguiguren, que forman la asociación Artalde. “Es el órgano de decisión. En total, 25 personas que defienden valores como: la formación basada en la rentabilidad o economía familiar, la ganadería extensiva y modelo agroecológico.”
“Son los tres pilares, palabras bonitas que se traducen en hacer lo que aquí se ha hecho toda la vida. No se inventa nada nuevo, pero hay herramientas ahora que ayudan mucho a mantener el territorio y el paisaje, mantener tu rebaño y saber que con 150 ó 200 ovejas, si ordeñas y haces queso, puedes vivir sin grandes inversiones. Son modelos franceses actuales y que antes se practicaban aquí. Lógicamente estamos supeditados a la economía actual, a la globalización, a los precios que te marca el sistema y modelos de consumo, sobre lo que no podemos actuar. Pero sí podemos gestionar el territorio e impartir formación”, sostiene. Formación y sector
Sostiene Eguiguren que esta formación es necesaria para que se mantenga el sector. “De hecho, hay una red nacional de escuelas de pastores y creo que la administración sabe que esto es necesario, que ha desatendido al mundo rural y al oficio de pastoreo. A esto se suma que ha sido un oficio denostado históricamente (el tonto de casa se quedaba con el ganado y le listo se iba a estudiar fuera) Por eso otro de los objetivos de esta y de todas las escuelas es dignificar el oficio. Esto es un oficio digno, rentable y demostrable . Tú eres tu propio jefe y gestor. Es esclavo, se trabaja con animales vivos, pero creo que es más esclavo estar supeditado a un sistema de producción intensivo o currar en una cadena de montaje”.
La falta de relevo es un hecho, constata. “Un pastor que tiene 60 años ha heredado de su padre el ganado, la marca y el nombre de la casa, un relevo transmitido generacionalmente. Ahora estamos en un punto que ese pastor no tiene a nadie por debajo, sus hijos no quieren o no tiene herederos. Prefieren que se acabe ahí, que transmitir ese patrimonio en marca, nombre e historia a otras manos que no sean descendientes. Para cambiar esta mentalidad es preciso ayuda psicológica, que esa persona te acompañe en la explotación durante un tiempo, que tú le puedas enseñar y que sientas si es merecedor de tu confianza”.
En su opinión, mediación y psicología ayudarían a que la mayoría de las explotaciones no se cierren. “Que es lo que está sucediendo. Hay experiencias en otras comunidades de perfiles, no de hijos de ganaderos, si no de personas, del territorio o de otras comunidades o países. La mitad mujeres, subraya.
Salvar al sector
Eguiguren no cree que la escuela salvará al sector. “La formación, dadas las circunstancias , es un granito de arena para apoyar al sector, no solucionará el problema, pero sí se trata de sujetar ese conocimiento para que no se vaya por un sumidero. El conocimiento es básico y estratégico, recogerlo y transmitirlo. Se tenía que haber hecho hace 35 años. Igual vamos tarde.
La solución es conjunta, también del propio sector que está manejando un discurso muy negativo, aunque no les falta razón, pero están produciendo el efecto rechazo en la juventud. La solución tiene que salir de dentro. El sector se tiene que poner las pilas, ha tocado fondo, sale o muere. Es el momento de darle la vuelta, con apoyo de la administración, con las escuelas, con ayudas comunitarias de la PAC, desde un punto de vista de biodiversidad y medioambiental y desde el punto de rentabilidad económica para el sector.
Alejarse del discurso negativo, hacer pastoreo con las nuevas herramientas, con sustitución de pastores, con ayudas, herramientas digitales para hacer un pastoreo a distancia sin tener que estar ahí, para poder aprovecharlas y tener un oficio conciliador y digno, no estar esclavo del ganado como hasta ahora. También es preciso inocular el discurso y transmitir a la sociedad que con el producto local estás vendiendo salud, patrimonio, tradición, paisaje que se mantiene, cultura… muchas cosas importantes.
El director general, Rubén Goñi coincide con Eguiguren en la oportunidad que representa la escuela y en lo que se puede esperar. “Posibilita un sitio para la formación y puede proporcionar personas para dar apoyo al sector, para cubrir necesidades por bajas, apoyo a los pastores para afrontar cuestione el problema del oso, o la elaboración del queso…Creemos que la escuela sacará gente para el relevo. Por otra parte, conecta a las personas que pueden tener ese interés, y pueden surgir procesos de explotaciones viables, si bien sabemos que la escuela no salvará al sector”.
Admite en parte la alusión al retraso de la administración. “Igual si vamos tarde, sin embargo, Navarra es puntera en actividad agrícola y ganadera, aunque las explotaciones son cada vez más grandes. Sin embargo la comercialización de la oveja de carne ha descendido un 20%, aunque el queso de la leche navarra está mejor posicionado comparado con Euskadi. El queso se vende más. Climatología, precio, aranceles, competencia… complican la situación y, aunque se puede vivir de una pequeña explotación, el modelo clásico de ordeñar, hacer queso y venderlo en tiendas o mercados es una ruleta que te atrapa.
Cabe destacar que la escuela puede dar ese impulso, con estrategias y modelos, con recursos y ayudas de Europa a modelos familiares a pequeña escala. Pero también habría que hacer una llamada al consumo consciente para que se mantenga el sector y a nivel político, que se siga apostando por la escuela, la necesidad de apoyo a la ganadería es básica y quien se matricule en ella tiene que creer en el proyecto”, declara Goñi.
“Si se instalara uno, el proyecto ya estaría amortizado para mí. Me gustaría que de los 8 alumnos, 2 se instalen, 4 que trabajen en el propio sector, que el proyecto se estabilice y que hablemos en el futuro de la escuela de pastores Gidari, con pasión y ganas, confiesa Eneko a un año vista de la salida de la primera promoción. “Que en la segunda se incremente el alumnado y número de horas. Hemos gestionado durante tres años y echado carbón al tren para que ande”.
Con esta metáfora viene a decir que el proyecto de la escuela de pastores es ya una realidad. Formarse en el pastoreo y la ganadería extensiva, y desarrollar un proyecto vinculado al territorio ya es posible con la formación teórico-práctica que se desarrollará en Gidari Artzain Eskola. A través de ella lograr dignificar un oficio, contribuir al cambio de modelo de sistema productivo y favorecer el relevo generacional en la ganadería extensiva a través de la formación, y el objetivo de preparar a una nueva generación de profesionales del sector primario en Roncal.






