Will Roberts: «Una mayor integración de España en la Federación Mundial sería sumamente positiva»

EntrevistaFEAGAS INFORMA

El presidente de la Federación Mundial de Criadores de Merino ha estado visitando España durante los días 24, 25 y 27 de junio de 2026

Will Roberts, presidente de la Federación Mundial de Criadores de Merino ha estado visitando España durante los días 24, 25 y 27 de junio de 2026, culminando su viaje con un encuentro histórico en León con la

Asociación-Nacional-de-Criadores-de-Ganado. Durante su visita, respondió a las siguientes preguntas:

¿Qué le ha motivado a visitar España en esta ocasión y cuáles son los principales objetivos de este viaje?

La motivación principal para venir a España es que este país es la cuna de la oveja Merina. Para nosotros esto es fundamental, ya que nos hemos beneficiado directamente de su creación e historia de esta raza. Considero que era crucial viajar aquí, no solo para conocer la situación actual desde la perspectiva española, sino también para comprender el trabajo que ustedes están realizando con sus ganaderías.

Hay una cita de un libro publicado hace bastantes años que me fascina: hablaba de un animal que, sin ser montado por un jinete, cargó con una nación sobre su espalda. Es increíble el impacto que tuvo la oveja Merina en los inicios de la historia de Australia. Hoy en día, sigue siendo una pieza clave para la economía australiana, especialmente en la generación de ingresos por exportaciones que equilibran nuestra balanza de pagos.

Por una u otra razón, la mayoría de nosotros terminamos absortos en el mundo de la cría. En mi caso, me apasioné por este proceso cuando tenía unos 21 años. Es una vocación profunda que te impulsa constantemente a mejorar el trabajo que haces con tus animales.

Ha visitado varias explotaciones de Merino español. ¿Qué impresiones se está llevando de los rebaños y de los sistemas de producción que ha conocido?

Una de las conclusiones más importantes de nuestra visita es la gran similitud entre el Merino español actual y los primeros ejemplares que llegaron a Australia, algo que se aprecia claramente en el aspecto general, la constitución y la forma del animal, especialmente en los Merinos con cuernos que hemos observado. Durante el recorrido, hemos notado que en esta región existe un enfoque muy marcado hacia la producción cárnica, además de un uso de técnicas intensivas donde el manejo del parto se realiza en espacios muy reducidos y controlados; un contraste claro con Australia, donde adoptamos un modelo mucho más extensivo y con un pastoreo menos cercano. Viajar a otros países nos permite entender el trasfondo de cada práctica ganadera, demostrando que, al margen del sistema que se utilice, el Merino tiene la gran virtud de responder proporcionalmente a la dedicación y al tiempo invertido, ya que el cuidado minucioso de estos animales siempre se traduce en mejores recompensas. Nuestra intención no es dar lecciones de manejo a nadie, pues si cada país desarrolla un prototipo de oveja diferente es porque busca la adaptación a su propio entorno. Un claro ejemplo de esto es el motivo por el cual los productores españoles han seleccionado líneas de piel más lisa y limpia en la zona del cuello para combatir un problema parasitario local. Dado que en Australia no sufrimos esa plaga, no tenemos la necesidad de replicar esa selección en nuestra industria, pero resulta sumamente enriquecedor observar sus métodos y comprender que cada decisión técnica responde a una necesidad real del sector.

Desde la perspectiva de un productor australiano y presidente de la Federación Mundial de Criadores de Merino, ¿qué distingue hoy al Merino español dentro del panorama internacional?

En Australia hemos sido testigos de avances increíbles en la raza Merina, beneficiándonos directamente del trabajo que las generaciones pasadas realizaron dentro de la industria. El Merino actual difiere significativamente del que llegó originalmente al país, lo que demuestra la labor extraordinaria de los primeros criadores de élite al desarrollar la raza. De hecho, a lo largo de mi propia vida, he visto al Merino transformarse aproximadamente tres veces. La mayor virtud de este animal es su notable maleabilidad, ya que permite moldearlo según las necesidades específicas de cada productor. Esto ha llevado a que en Australia coexistan muchos tipos diferentes de Merinos; mientras cada criador esté satisfecho con su propio sistema de producción y respete el trabajo de los demás, esta diversidad representa una de las mayores ventajas que la raza ofrece, no solo a los australianos, sino al mundo entero. Finalmente, nunca se debe perder de vista el enorme impacto económico de esta actividad, ya que las ganancias generadas a través de las exportaciones constituyen un pilar fundamental para la economía de cualquier país.

El sector en España sufre un gran problema de mano de obra y relevo generacional en las explotaciones de Merino. ¿Sabe si este problema lo sufren otros países miembros de la Federación?

Actualmente en Australia existe una dificultad evidente para encontrar la cantidad de personal que uno desearía tener para trabajar con el ganado en las propiedades. No obstante, pertenecemos a una generación en la que los jóvenes están alcanzando la edad idónea para regresar y trabajar en el ámbito rural, motivados por el excelente momento que atraviesa el sector agropecuario en cuanto a rentabilidad y rendimientos. Esto ha generado que un grupo importante de profesionales jóvenes esté volviendo a las granjas familiares y a las industrias asociadas, abarcando no solo el sector ovino del Merino, sino también la ganadería general y la agricultura. A pesar de este relevo generacional, conseguir trabajadores externos a la familia sigue siendo un desafío complejo. Esto nos obliga a ser sumamente pacientes al buscar personal y a flexibilizar la gestión pesada del día a día, adaptándonos a los horarios y la disponibilidad de los empleados; aunque esto implica que no siempre podemos disponer de ellos en el momento exacto que quisiéramos, se logra garantizar que las labores esenciales se cumplan de manera efectiva más adelante.

¿Cómo describiría la situación actual de la raza Merina a nivel mundial?

Resulta complejo analizar la situación global debido al desconocimiento de los márgenes de ganancia que se manejan en otros países; sin embargo, desde la perspectiva de la industria australiana, el sector atraviesa una racha excelente. Esta prosperidad se refleja tanto en la rentabilidad de la lana Merina como en la comercialización de las canales. El concepto de doble propósito —carne y lana— no es nuevo para nosotros; existen registros periodísticos de 1916 que ya destacaban este doble ingreso económico que genera la raza. Dado que el sacrificio de los animales es una fase inevitable en el ciclo de producción, es fundamental asegurar un beneficio económico digno cuando este momento llega. Aunque en Australia operamos bajo un sistema diferente y nos favorece este gran momento comercial, es de esperar que el resto de los países productores también alcancen buenos resultados, ya que la cría del Merino sigue demostrando ser una actividad altamente rentable para nuestro sector

¿Cuáles son los principales desafíos que afrontan hoy los criadores de Merino en distintos países?

Uno de los mayores desafíos para los productores en diversos países radica en la carga burocrática impuesta por sus respectivos gobiernos, un factor que suele generar complicaciones significativas en la cría y manejo de todo tipo de ganado. No obstante, resulta sumamente complejo asimilar y evaluar las dinámicas regulatorias particulares de cada región desde una perspectiva global. Por esta razón, al ser un panorama tan diverso y ajeno a nuestra realidad local, no es sencillo ofrecer una respuesta concluyente a nivel mundial, por lo que considero oportuno limitar mi postura al respecto. Sin embargo, más allá de la burocracia, existen otros desafíos transversales e inmediatos en el día a día de las explotaciones donde la depredación y los problemas de sanidad animal destacan como los factores de mayor impacto económico. En el contexto australiano, por ejemplo, sufrimos una severa depredación aérea por parte de águilas y cuervos, los cuales afectan principalmente al inicio del ciclo de vida de las ovejas durante la parición; los cuervos, en particular, atacan a los animales vulnerables que se caen o quedan atrapados, provocándoles infecciones generalizadas o septicemias que les causan la muerte. Asimismo, los depredadores terrestres representan una amenaza crítica; los perros salvajes golpean con tanta dureza a la ganadería extensiva que, de no ser por la instalación de vallas perimetrales, industrias enteras como la de la lana Merina, la carne ovina o la caprina simplemente no podrían subsistir. A este problema se suman los zorros, que controlamos mediante programas específicos de cebos, y los cerdos salvajes, cuya ferocidad quedó demostrada este año en mi propia explotación al matar al 30% de los corderos en un solo potrero. Por último, en zonas de alta densidad ganadera, los productores debemos combatir constantemente las pérdidas económicas causadas por parásitos como los gusanos y los piojos; este último problema de salud animal suele propagarse debido al mal estado de los vallados, lo que permite que los animales se mezclen y se contagien con el ganado de las propiedades vecinas.

¿Qué impacto está teniendo el cambio climático sobre la producción y la selección de la raza?

Abordar el tema de la variación climática es complejo y genera posturas muy personales, pero nuestra perspectiva se basa en que el clima siempre ha estado en constante cambio. Resulta frustrante la insistencia con la que se impone el debate sobre el cambio climático y el nivel de responsabilidad humana, especialmente cuando existen argumentos válidos en ambas posturas y no me considero calificado para emitir un juicio definitivo sobre si nuestro impacto es determinante o no. Lo que a menudo se pasa por alto es la extraordinaria capacidad de la naturaleza para regenerarse por sí misma. Partiendo de esa premisa, considero que no es necesario implementar medidas drásticas o artificiales dentro de nuestra industria; en nuestra propiedad, nos enfocamos simplemente en observar el entorno para asegurar que ninguna de nuestras prácticas ganaderas resulte perjudicial, buscando siempre potenciar la biodiversidad local. Dedicamos un gran esfuerzo a implementar programas de conservación que mejoren el hábitat de la fauna nativa, lo que ha generado un entorno óptimo tanto para el ganado como para los animales silvestres. Este enfoque nos ha permitido ser testigos de un incremento notable en las poblaciones de aves, insectos y otras especies nativas en nuestra zona, transformando este desafío en una oportunidad sumamente positiva. Es una visión optimista que compartimos con los esfuerzos que hemos observado aquí en España, confirmando que, cuando se trabaja a favor del paisaje, las condiciones ambientales mejoran de forma tangible en lugar de retroceder.

Australia es un referente mundial en producción lanera. ¿Cómo valora la situación actual del mercado internacional de la lana Merina?

Australia establece actualmente el punto de referencia para el precio de la lana Merina a nivel mundial. La cotización que reciben otros países productores depende directamente de la calidad en la preparación de su fibra, especialmente en lo que respecta al estricto cumplimiento de los estándares para mantener el producto libre de contaminación; si presentan un lote óptimo, recibirán el pago adecuado. Dado que la mayor parte de la producción australiana se exporta y se procesa en el extranjero, los mercados internacionales funcionan bajo un criterio global. Por lo tanto, no existe ninguna razón para que otras naciones que logren producir un artículo con características y calidades similares a las nuestras no reciban exactamente el mismo trato comercial y un nivel de precios equivalente en la industria

En un contexto de competencia con las fibras sintéticas, ¿qué fortalezas ofrece la lana Merina y qué oportunidades existen para incrementar su valor?

La lana Merina posee magníficas cualidades naturales, destacando principalmente su alta capacidad de transpiración y su poder para absorber la humedad corporal, lo que genera un efecto térmico que refresca al usuario. En nuestra experiencia diaria en el campo, comprobamos su comodidad al vestir prendas de lana Merina que, incluso combinadas con abrigos gruesos, mantienen el confort en todo momento. El mayor desafío actual radica en educar al consumidor para que comprenda y aproveche las ventajas que ofrece esta fibra, un esfuerzo de valorización que debe extenderse a todas las fibras naturales del mundo por el rol tan importante que desempeñan. Además de sus beneficios textiles, la fibra de Merino es inherentemente resistente al fuego; una propiedad de seguridad crucial si se compara con los riesgos que corren los niños pequeños al vestir prendas sintéticas. Finalmente, aunque la ropa de lana Merina puede representar una inversión inicial elevada, su durabilidad la convierte en una opción sumamente económica a largo plazo; la mayoría de mis prendas no son adquisiciones recientes, sino piezas de excelente calidad que he conservado y utilizado durante muchos años.

¿Considera que los consumidores conocen suficientemente las cualidades de la lana Merina o queda todavía trabajo por hacer en materia de promoción?

Existe un enorme potencial de trabajo para mejorar el consumo de lana a nivel mundial. Sin embargo, este mensaje suele caer en saco roto debido, principalmente, a que los consumidores no disponen de recursos económicos ilimitados.

Aunque es sencillo promocionar los beneficios y las excelentes cualidades de la lana Merina, la realidad cotidiana es diferente. Las familias operan bajo estrictas limitaciones presupuestarias y su prioridad absoluta es asegurar la alimentación y el vestido de sus miembros. Ante la falta de fondos para invertir en prendas de mayor calidad, el factor económico predomina sobre el resto de las variables.

Por esta razón, a pesar de la existencia de otras alternativas naturales, la mayoría de las personas termina optando por fibras sintéticas. En conclusión, el coste accesible de los materiales sintéticos desplaza al consumo de lana, convirtiendo al presupuesto familiar en la principal barrera para la expansión de esta fibra natural en el mercado.

¿Cuáles son actualmente las principales líneas de trabajo y objetivos de la Federación Mundial de Criadores de Merino?

La Federación Mundial de Criadores de Merino se constituyó con el objetivo principal de promover la cría global de ovejas Merinas, fomentar la producción y utilización de su lana y carne, y facilitar la comunicación transfronteriza junto al intercambio de investigación agrícola. Para materializar esta misión he encomendado a la secretaria de la organización, Carol Anne, la tarea de distribuir entre todas las entidades miembros los artículos técnicos y científicos sobre producción ovina que se publiquen tanto en Australia como en el resto del mundo. En este sentido, se reconoce que algunos países miembros muestran un gran interés por los sistemas de medición objetiva, un ámbito en el que Australia posee un desarrollo avanzado en diversas áreas. Sin embargo, la filosofía de la Federación no consiste en imponer un modelo único de crianza ni dictar pautas estrictas sobre cómo gestionar los rebaños, ya que se respeta que cada región tenga una interpretación diferente sobre cuál es el ejemplar Merino ideal. Por el contrario, el propósito institucional es actuar como un facilitador que provea la mayor cantidad de información, investigaciones y tecnologías disponibles a nivel global, permitiendo que cada criador adopte libremente las herramientas que considere oportunas para mejorar la eficiencia y maximizar la rentabilidad de sus ovejas.

¿Qué aporta la colaboración internacional entre asociaciones y criadores para el futuro de la raza?

El mayor tipo de colaboración que hacemos es  a nivel genético y tecnológico; el epicentro de este intercambio es la Feria de Ovejas de Bendigo, celebrada anualmente en julio y considerada la más grande del mundo en su especialidad, a la cual acuden criadores de países como Uruguay, Argentina y Nueva Zelanda en busca de material genético avanzado. Si bien la cooperación en el ámbito político e institucional es limitada debido a las diferencias entre los sistemas gubernamentales de cada país, la verdadera colaboración internacional se materializa a través de la transferencia tecnológica y el intercambio de información práctica. Un ejemplo claro de esto ocurrió durante el encuentro de 2020 en Nueva Zelanda, donde productores argentinos mostraron un gran interés por herramientas de uso cotidiano en Australia, como las agujas de vacunación automática, que optimizan significativamente las labores ganaderas. Por lo tanto la industria australiana tiene la responsabilidad y la oportunidad de asumir un proyecto proactivo para compartir sus procesos avanzados de selección, apareamiento y manejo con el resto del mundo. De este modo, la Federación cumple su rol al visibilizar estas innovaciones y herramientas, dejando siempre a criterio de cada país miembro la decisión de adoptar o no estas prácticas según sus propias necesidades y sistemas de producción.

¿Considera que  España debería tener una posición interna más relevante dentro de la Federación Mundial de Criadores de Merino?

Desde mi punto de vista, considero fundamental mantener una actitud positiva y apasionada para impulsar el avance de nuestra industria, por lo que la Federación Mundial recibe siempre con entusiasmo una mayor participación por parte de todos los países miembros. Para mí, el progreso se fundamenta en el intercambio constante de ideas y metodologías de trabajo; un claro ejemplo de esto lo viví cuando recibimos en casa a unos productores de Pakistán, quienes aplicaban un método donde emparejaban de forma individual a un solo carnero con una oveja. En contraste, dentro de nuestros sistemas de cría en Australia, clasificamos rigurosamente a las ovejas por categorías para juntar a nuestro mejor carnero con nuestras mejores hembras, logrando que un solo ejemplar cubra lotes de entre 30 y 50 ovejas selectas. Como australianos, reconozco que tenemos la gran suerte de contar con el legado de quienes nos precedieron y desarrollaron estos sistemas, lo que permite que hoy en día nuestros criadores sigan innovando constantemente para perfeccionar la raza y la calidad de la fibra. Bajo esta perspectiva de cooperación, estoy convencido de que una mayor integración de España en la Federación Mundial sería sumamente positiva, ya que les permitiría acceder a un valioso flujo de información y retroalimentación técnica. Al final, tengo claro que la única forma en que podemos avanzar como industria es observar y leer sobre lo que hacen los demás en todo el mundo, absorber esos conocimientos y extraer de manera estratégica aquellos pequeños detalles que realmente podamos aplicar con éxito dentro de nuestros propios sistemas de producción.

Tras esta visita, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a los ganaderos españoles de Merino y cómo imagina la colaboración futura entre España y Australia?

Considero que, dentro de cualquier operación ganadera, es indispensable cuestionar de forma constante si estamos maximizando nuestros recursos o si existe una mejor manera de trabajar. Esta es la principal sugerencia que comparto con los productores españoles: deben evaluar sus métodos actuales y buscar alternativas más eficientes para seguir adelante. Desde mi propia experiencia, la clave del progreso de un rebaño radica en un proceso de selección fundamental y riguroso, asegurando siempre el cruce de las mejores ovejas con el mejor carnero, evitando que los ejemplares de menor calidad interfieran en el avance genético.

El objetivo final de esta selección es maximizar los rendimientos para responder a las obligaciones financieras de la explotación, un logro estrechamente ligado a la salud y el bienestar de los animales, ya que un rebaño sano siempre rinde mejor. En este negocio nos pagan por kilo y, como solía decir un exitoso criador australiano, «el que tiene más fardos, tiene más dinero». Bajo esta premisa, la meta de innovar constantemente es aumentar los ingresos para beneficio de la propiedad, la familia y el personal. Esto incluye también la modernización de la infraestructura, mejorando el vallado y las instalaciones de manejo para optimizar la eficiencia del trabajo diario, así como invertir en un buen adiestramiento de los perros pastores. Finalmente, reitero que la Federación mantiene una política de puertas abiertas para la colaboración internacional; tanto yo como nuestra secretaria, Carol Anne, estamos plenamente disponibles para intercambiar información con todo aquel que desee avanzar y adoptar estas herramientas de mejora.