
La Fundación Kerbest y el Ayuntamiento desarrollan el proyecto “Sombra de origen”, que transforma lana ovina de bajo valor en material sostenible para mobiliario urbano
El municipio de Martiherrero, en la provincia de Ávila, se ha convertido en escenario de una iniciativa pionera de economía circular que busca dar una segunda vida a la lana de oveja, un subproducto del sector ovino que en la actualidad se encuentra gravemente devaluado y que, en muchos casos, es considerado residuo según la normativa vigente.
El proyecto, denominado “Sombra de origen”, ha sido impulsado por la Fundación Kerbest en colaboración con el Ayuntamiento de Martiherrero, con el objetivo de reutilizar lana bruta procedente de explotaciones ganaderas locales para su aplicación en elementos de sombreo en la nueva piscina municipal del municipio.
Según la información difundida por la entidad promotora y recogida por distintos medios, se han tratado más de 160 kilos de lana, previamente seleccionada y acondicionada, que han sido utilizados para forrar las sombrillas de las instalaciones. Esta actuación convierte un subproducto de difícil gestión en un recurso útil dentro del entorno urbano, aportando además valor añadido desde el punto de vista ambiental y social.
La iniciativa nace en un contexto especialmente complejo para los ganaderos de ovino en España, que cada verano afrontan dificultades crecientes para dar salida a la lana. El descenso continuado de su valor en el mercado, unido al coste de la esquila y a la falta de demanda industrial, ha provocado que este material haya pasado de ser un recurso estratégico —el histórico “oro blanco”— a convertirse en un residuo con escasas opciones de aprovechamiento.
En este escenario, el proyecto desarrollado en Martiherrero plantea una alternativa basada en la economía circular, apostando por la revalorización de recursos locales y la integración de soluciones sostenibles en infraestructuras públicas. Además de su uso como material de sombreo, la lana presenta propiedades aislantes que contribuyen a mejorar el confort térmico en espacios exteriores durante los meses de verano.
Desde la Fundación Kerbest, su presidente ha destacado que la iniciativa busca “unir origen y tradición” mediante soluciones que parten directamente del sector primario, mientras que desde el ámbito técnico del proyecto se subraya su encaje en la filosofía de aprovechamiento de subproductos ganaderos y desarrollo socioeconómico del medio rural.
El proyecto también incorpora una dimensión ambiental indirecta, ya que el mantenimiento de la actividad ganadera extensiva asociada a la producción de lana contribuye a la gestión del territorio, la prevención de incendios forestales y la conservación de los suelos, aspectos especialmente relevantes en zonas rurales de la España interior.
La iniciativa se enmarca en una tendencia creciente de búsqueda de nuevos usos para la lana ovina en sectores como la construcción sostenible, el aislamiento térmico o el diseño de mobiliario urbano, con el fin de revertir su progresiva pérdida de valor en el mercado.
Tanto la Fundación Kerbest como el Ayuntamiento de Martiherrero han señalado su intención de consolidar este tipo de proyectos piloto como modelos replicables en otros municipios, reforzando así la conexión entre ganadería, innovación y sostenibilidad en el medio rural de la provincia de Ávila, Martiherrero.






