Desplome de la cabaña ovina

También cae la de ganado caprino. La falta de relevo generacional es uno de los principales problemas en estos sectores

Rebaños de ovejas y cabras volverán a tomar este domingo el corazón de madrid en la Fiesta de la Trashumancia REMITIDA / HANDOUT por AYUNTAMIENTO DE MADRID Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 15/10/2025

Rebaños de ovejas y cabras en Madrid, en la Fiesta de la TrashumanciaAYUNTAMIENTO DE MADRIDEuropa Press

César Lumbreras

L a cabaña de ganado ovino se ha desplomado en España, lo mismo que el consumo de carne procedente de estos animales, mientras que los precios de los corderos se han situado en niveles históricos: estas son las tres características más importantes de este sector, que se ve muy acuciado, como otros ganaderos, por la falta de relevo generacional en las explotaciones y por las dificultades para encontrar mano de obra y personas que quieran ejercer de pastores.

Los datos no dejan lugar a dudas: a finales de 2025 había en España 2,3 millones de animales menos que doce meses antes, según los datos del Ministerio de Agricultura y se situaba en poco más de 11 millones. La caída se registró especialmente en el número de hembras para vida, que se redujo en 2 millones de animales, hasta situarse en 8,4 millones.

Si se analizan los datos con un poco más de perspectiva, la situación es mucho más grave: en 2021 había una cabaña de más de 15 millones de animales; en 2022 se redujo a 14,4; en 2023 pasó a 13,59; en 2024 se quedó en 13,47 y en 2025 llegó el gran desplome hasta los 11,093 millones de animales.

En el caso del ganado caprino se registra una situación similar, ya que el censo en 2021 era de 2,58 millones de animales; desde entonces no ha parado de bajar hasta situarse en 1,92 millones a finales de 2025.

Durante los dos últimos años las cotizaciones de los corderos han sido elevadas, alcanzando en algunos casos niveles históricos. ¿Cómo se explica que, con precios altos, se abandone este tipo de actividad y se reduzca de forma importante la cabaña? Pues confluyen una serie de factores que provocan una tormenta casi perfecta.

Si se habla con ganaderos que se dedican tanto al ovino como al caprino, se constata, por un lado, que estos sectores no son atractivos para los jóvenes, porque son muy «esclavos» y no hay relevo generacional en las explotaciones.

En segundo lugar, resulta muy difícil encontrar mano de obra y personas que quieran ejercer de pastores y vivir en el medio rural. La organización agraria COAG lo reflejaba de forma muy gráfica en un informe reciente: los precios de los corderos son aceptables, pero el sector es muy poco atractivo para los jóvenes (poco tiempo libre, falta de mano de obra cualificada y no hay relevo para los ganaderos que se jubilan).