
En la vasta región de Altay, Xinjiang, cada septiembre el paisaje se transforma en una pintura viviente del nomadismo. El 6 de septiembre de 2025, miles de pastores comenzaron la migración anual hacia los pastizales de invierno, un viaje ancestral que combina tradición y sostenibilidad. Desde el 1 de septiembre, ganaderos de cinco localidades diferentes se han organizado para trasladar de manera ordenada más de 200 mil cabezas de ganado.

El objetivo es permitir que los pastizales naturales se recuperen tras los meses de verano, garantizando un equilibrio entre la vida de las comunidades nómadas y la preservación ecológica.
El trayecto es un espectáculo natural en sí mismo. Los rebaños se desplazan por rutas que bordean el lago Kanas y el Parque Nacional Forestal de Baihaba, escenarios de una belleza única. A medida que las vacas y ovejas avanzan en interminables hileras, levantan remolinos de polvo que se funden con montañas, bosques y lagos, creando un paisaje en movimiento que parece una “pintura nómada viviente”.

Para los locales, esta migración no solo simboliza supervivencia, sino también una celebración de la conexión profunda entre el ser humano, los animales y la tierra. En Altay, la tradición sigue su curso, recordando al mundo que la armonía con la naturaleza también puede escribirse con pasos firmes sobre antiguos caminos de pastoreo.








