
Queridas tejedoras,
Después de 10 años preciosos, llenos de encuentros, talleres, risas y muchas lanas, ha llegado el momento de cerrar una etapa en dLana. Nuestra tienda física, ese espacio que tantas veces ha sido refugio y punto de encuentro, cambia de manos.
Han sido años de mucho esfuerzo, ilusión y cariño por crear un lugar donde el tejido nos conectara más allá de las agujas. Ahora toca dar un paso al lado y dejar que otras manos sigan cuidando y haciendo crecer este espacio tan especial.
La buena noticia es que la tienda no desaparece, sino que comienza un nuevo ciclo de la mano de una persona que sabe apreciar y continuar este legado. A partir de ahora será Gisela Scarel quien os reciba en el mismo local, con nuevas ideas y proyectos, pero con el mismo espíritu de cercanía y pasión por las lanas auténticas. Desde dLana solo podemos sentir gratitud inmensa por todo lo vivido en este espacio y por todas las personas que lo han hecho posible: profesoras, tejedoras, clientes y amigas. Gracias por haber confiado en nosotras, por compartir tiempo, historias y mucha creatividad.

Por nuestra parte, seguimos con más ilusión que nunca en la fábrica, (nuestra nueva ubicación) donde seguimos creando lanas y nuevos proyectos que podréis encontrar como siempre en nuestra tienda online, abierta para seguir acompañándoos en vuestros tejidos. Atentas, porque estamos limpiando y acicalando la nueva casa de dLana.


Y si queréis seguir conectadas, os invitamos a sumaros al Reto de Verano, donde tejemos juntas desde cualquier rincón, celebrando el calor, el tiempo para nosotras y el placer de crear con las manos.
Los hilos que nos unen no se rompen, solo se transforman. Seguimos tejiendo juntas, desde otros espacios, pero con la misma ilusión de siempre. Con cariño,
Esther y Javi.






